Hay slots que no necesitan inventar la rueda para enganchar: solo hay que hacerla girar muy bien. Twin Spin de NetEnt es uno de esos casos.
El diseño mezcla lo retro con lo actual: luces de neón, símbolos de toda la vida y una banda sonora que te mete de lleno en la máquina recreativa de BAR, pero con gráficos de última generación.
La cuadrícula es la de siempre: 5 rodillos y 3 filas, pero en lugar de líneas fijas tienes 243 formas de ganar. El saldo inicial en modo demo es generoso y las apuestas van desde cantidades simbólicas hasta niveles más altos para quienes quieren sentir la adrenalina.
Lo que realmente hace especial a Twin Spin es que, en cada giro, dos rodillos adyacentes se sincronizan y muestran los mismos símbolos. A veces son tres, incluso cuatro o cinco rodillos idénticos… y ahí es cuando empiezan a caer premios importantes. No hay rondas de giros gratis complicadas ni mini-juegos: todo se decide en el propio giro, y eso le da un ritmo muy adictivo.